08 septiembre 2009

Quiero las fotos

Pese a los adelantos de estos tiempos, para mi hay algo que no se supera: las fotos.
Las fotografías inmortalizan la imagen de un instante, lo dejan quieto para siempre echo recuerdo mientras la vida continúa, y yo, puedo recordar que estaba haciendo con toda precisión en ese momento, el de hacer el click inmortal. La vida es un álbum que está lleno de fotografías, una detrás de la otra, y en ese flujo de vivir y fotografiarnos todos cambiamos. Nos ponemos más gordos, más flacos, mas pelados, siempre sonrientes para ese instante de nuestra vida que quedará así para siempre. Quien guarda las fotos en las que aparece con cara de amargado o está triste? nadie toma retratos en un velorio, ninguna pareja se saca una foto cuando se separa (aunque en algunos casos sería algo bueno para recordar). Fotografía es sinónimo de fiesta, de algo para volver a ver, algo que en ese momento era digno de ser guardado para siempre. Al ver una foto me transporto a ese instante que quedo congelado, y puedo recordar los pasos previos que llevaron a la realización del la misma y lo disfruto. Personalmente prefiero la foto a la filmación, la foto tiene esas cosa mágica del momento detenido, esa milésima de tiempo que se guardó en un pedazo de papel, de CD o en el duro de la PC y quedó ahí para siempre, con nuestra cara sonriente, el abrazo querido, la majestuosidad de algún paisaje o la monería de los compañeros de estudio. La filmación tiene otras cosas que yo no discuto, pero no es tan lindo verlas como mirar esos ojos que a su vez nos miran desde la inmovilidad de una fotografía.
Cuando miramos fotos tendemos a pensar que todo tiempo pasado fue mejor, no es tan así. Si pudiéramos fotografiar toda la vida nos daríamos cuenta que todo tiempo pasado fue eso, solo pasado. ¿Que las fotos de ayer nos marcan que estábamos más jóvenes, mas flacos? si, seguro. Pero también las fotos de hoy nos indican que estamos mejor que lo que estaremos en las fotos de mañana, y al verlas diremos lo bien que nos veíamos y lo sonrientes que estábamos.
Me gustan mucho las fotos, tengo dos grandes cajas llenas de fotografías de distintas fechas, lugares, edades, situaciones y festejos, como corresponde.
En resumen, yo creo que para eso son las fotos, para que al volver a verlas recordarnos que alguna vez fuimos felices, como decía en mi otro sitio.